Escapada a Pisa y Roma con un atardecer único en Cinque Terre

¿Te has preguntado alguna vez qué se puede ver en un fin de semana largo en Italia? Aquí os contamos nuestra escapada exprés a Pisa y Roma, con un atardecer de esos que no se olvidan en Cinque Terre por el camino. Salimos de Valencia el jueves por la noche y el sábado por la mañana ya estábamos en el tren hacia Roma. Y aun así, entre amaneceres sin turistas, un festival con el que ni contábamos y un Aperol Spritz frente al mar, la escapada se quedó grabada como si hubiéramos estado una semana.

Aterrizamos en Pisa el jueves por la noche, cogimos el tren hasta la estación principal y caminamos hasta el hotel, que estaba en una calle pegada al Arno. Nada de grandes planes esa primera noche: dejamos las maletas, salimos a comer una pizza (obligatorio, estábamos en Italia) y a dormir pronto, porque al día siguiente el despertador sonaba a las cinco de la mañana.

La Torre de Pisa al amanecer, sin nadie delante

Si os habéis preguntado, ¿Cómo ver la Torre de Pisa sin gente?, aquí os traemos la respuesta. Poner el despertador a las cinco, sabemos que en una escapada de fin de semana suena a locura, pero fue de las mejores decisiones del viaje. Desde la ventana de nuestro hotel ya se veía la Torre asomando entre los tejados, así que salimos con esa imagen en la cabeza y llegamos a la Piazza dei Miracoli con la plaza prácticamente vacía.

No hay colas, no hay grupos con banderita, no hay nadie pidiéndote que te apartes para la foto. Solo la Torre, la Catedral y nosotros con la cámara, probando ángulos sin prisa. Las fotos que salieron de esa hora son de las mejores del viaje entero, las que vais a ver a continuación. También hicimos la típica foto de turista sosteniendo la torre lol.

Sobre las ocho y media, nueve, ya de vuelta en el hotel, tocaba ponerse serios: teletrabajamos hasta mediodía, aprovechando que la habitación tenía buen wifi y que ya habíamos hecho lo importante del día antes de que abriera nadie.

Sabemos que suena todo apresurado pero ahora también sabemos a qué dedicaríamos más tiempo, por ejemplo a lo que sigue a continuación.

La tarde en Cinque Terre: Riomaggiore con Manarola se lleva el podio

Desde Pisa, el tren hasta La Spezia tarda algo más de una hora, y desde ahí el Cinque Terre Express te deja en cualquiera de los cinco pueblos en pocos minutos. Nosotros bajamos primero en Riomaggiore, y fue tal el flechazo que terminamos dedicándole más tiempo que al resto.

Riomaggiore tiene esas calles estrechísimas que bajan directas al puerto, casas de colores apiladas contra la roca y una luz de atardecer que parece que la han diseñado para Instagram. Subimos hasta uno de los miradores altos del pueblo, con el mar de fondo, y ahí nos quedamos un buen rato con un Aperol Spritz en la mano viendo cómo el sol se iba metiendo en el agua. Había música en directo en uno de los bares de la zona, y ese ambiente relajado, con el pueblo iluminándose poco a poco, es de esas cosas que no sales buscando pero que te terminan definiendo el viaje.

Nos habría gustado tener otra tarde entera para Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso, que se ven perfectamente conectados en tren en cuestión de minutos entre ellos. Se queda pendiente para la próxima, con más calma y sin el reloj de Roma esperando. Manarola la visitamos brevemente, pero si que merece mucho la pena.

Volver a Pisa y encontrarnos con la Luminara sin buscarla

Por la noche volvimos a Pisa sin saber muy bien con qué nos íbamos a encontrar, y lo que nos encontramos fue la Luminara di San Ranieri, la fiesta que la ciudad celebra cada 16 de junio en honor a su patrón. Toda la orilla del Arno, la misma que veíamos desde la ventana del hotel, estaba cubierta de miles de velas colocadas en marcos de madera, dibujando la silueta de los palacios y los puentes. El reflejo en el agua multiplicaba el efecto, y con la gente por todas partes y llenando las calles y los puentes esperando los fuegos artificiales, esta noche Pisa dejó de parecer una ciudad tranquila de una noche cualquiera. La verdad es que nos gustó el ambiente pero también nos agobió ver tanta gente junta.

No lo planeamos, coincidió, y fue de esos golpes de suerte que hicieron que esta corta escapada se sienta mucho más larga en los recuerdos.

Roma: dos días para cerrar la escapada

El sábado por la mañana cogimos el tren hacia Roma, donde nos quedaban dos días enteros antes del vuelo de vuelta el lunes. Después del ritmo de Pisa y Cinque Terre, Roma pedía otra velocidad: aquí sí que hicimos plan de ciudad grande, con museos, colas y mucho caminar.

Dedicamos una mañana entera a los Museos Vaticanos, que dan para perderse literalmente durante horas, y de ahí seguimos directos a la Basílica de San Pedro. La cúpula de Miguel Ángel, la plaza de Bernini con sus columnatas abrazando el espacio... por mucho que lo hayáis visto en fotos, entrar y verlo en persona impresiona de otra manera. Para mi (Pedro) era la 4 vez que estaba por ahí y la primera de Karyna y aún así me sigue sorprendiendo todo lo que veo allí.

Para desconectar un poco del ritmo de museo y cola, nos reservamos una tarde para los miradores de Roma. Subimos al Gianicolo, con Roma entera a los pies y la cúpula de San Pedro asomando entre los tejados, y otra tarde nos acercamos a la Terraza del Pincio, sobre la Piazza del Popolo, para ver caer el sol con la ciudad de fondo. Los dos son gratuitos y de los mejores planes de atardecer que hicimos en todo el viaje.

Y el broche final fue un taller de pasta casera, haciendo nuestra propia pasta desde cero con un chef local: amasar, estirar, cortar, y después sentarnos a comernos lo que habíamos hecho con nuestras propias manos. Una actividad que recomendamos a cualquiera que vaya a Roma con un rato libre, porque además de comer bien, te llevas la técnica a casa (no la hemos hecho de nuevo lol) y sobre todo la experiencia de haber hecho tu propia pasta en Roma.

El domingo entramos al Coliseo y exploramos este anfiteatro, el más famoso del mundo sin duda. Está lleno de historia y si vas con tu entrada ya comprada con antelación mucho mejor. Al nada más entrar te sorprenderá lo alto que es y luego toda la historia que tiene. Nos parece irreal que una obra de esta magnitud se mantenga tan bien después de tantos años.

Nos pasamos por la Fontana di Trevi también, lleno de gente como de costumbre pero una foto con esta fuente tan conocida no podía faltar.

Con dos días no da tiempo a todo lo que tiene Roma, ni de lejos, pero sí para quedarte con ganas de volver. Lo que nos llevamos de esta escapada fue la sensación de haber exprimido cada hora: un amanecer sin turistas en Pisa, una tarde de pueblo de postal en Cinque Terre y dos días de gran ciudad en Roma, con un festival de propina que ni siquiera esperábamos.

Si tuviéramos más tiempo

Los tres destinos dan para mucho más de lo que nosotros pudimos abarcar en esta escapada exprés, así que os dejamos lo que añadiríamos con un par de días extra en cada sitio:

  • En Pisa, además de la Torre y la Piazza dei Miracoli, nos quedamos con ganas de recorrer con calma el centro histórico y los Lungarni de día, y de acercarnos a Lucca, a solo 30 minutos en tren, una ciudad amurallada que mucha gente combina con Pisa.

  • En Cinque Terre, con un día más habríamos completado los cinco pueblos (Manarola, Corniglia, Vernazza y Monterosso quedaron pendientes) y probado alguno de los senderos entre pueblos, como el mítico Sentiero Azzurro, para verlos conectados a pie y no solo en tren.

  • En Roma, dos días dan para lo esencial, pero se quedan fuera el el Panteón, que sólo pasamos para mirarlo, el Trastevere de noche o una escapada a Ostia Antica. Si podéis estirarlo a cuatro o cinco días, lo notaréis mucho.

💡 Consejos de Pedro y Karyna

✈️ Vuelos y trenes: cuánto cuesta moverse (y dónde comprarlos) El vuelo de Valencia a Pisa ronda los 50-110€ ida y vuelta con Ryanair si reserváis con antelación, aunque hay ofertas puntuales desde 15-20€ el trayecto suelto. Para la vuelta, el vuelo de Roma a Valencia se mueve en precios parecidos, entre 50 y 110€ ida y vuelta según fechas y aerolínea (Ryanair, Vueling y Wizz Air son las que más operan la ruta). Para los trenes, nosotros compramos siempre en la web oficial de Trenitalia: el trayecto de Pisa a La Spezia (para Cinque Terre) cuesta entre 9€ y 13€, y el de Pisa a Roma varía mucho según el tipo: desde 13-25€ en Regionale o Intercity hasta 45-80€ en Frecciarossa de alta velocidad, con trayectos de entre 2 y 3 horas.

🌅 La Torre de Pisa al amanecer Si podéis elegir hotel, buscad uno cerca de la Piazza dei Miracoli o con vistas a la Torre: ver el monumento sin turistas antes de las ocho de la mañana no tiene precio. La entrada Torre + Catedral cuesta 20€, y las reservas se abren solo 20 días antes, así que si vais en fin de semana de verano, comprad en cuanto se abra la franja: se agotan rápido los horarios buenos.

🚂 Cómo llegar a Cinque Terre desde Pisa Coged el tren desde Pisa Centrale hasta La Spezia Centrale (entre 1 hora y 1 hora y cuarto) y allí cambiad al Cinque Terre Express, que para en los cinco pueblos y tiene muchísima frecuencia. No hace falta reservar con antelación entre pueblos, así que podéis decidir sobre la marcha cuánto tiempo os quedáis en cada uno.

🍹 Dónde ver el atardecer en Riomaggiore Id a las rocas junto al puerto o a los miradores altos del pueblo al menos 15 minutos antes de la puesta de sol, porque se llena rápido. Con un Aperol Spritz y sitio en primera fila, no hace falta más.

📅 Cuándo ir Si coincidís con el 16 de junio, tendréis la Luminara di San Ranieri de regalo: toda la orilla del Arno se llena de velas al atardecer. No hace falta planearlo, simplemente ocurre cada año esa noche, así que si vuestras fechas encajan, mejor que mejor.

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❓ Preguntas frecuentes

¿Cuántos días se necesitan para ver Pisa, Cinque Terre y Roma? Con un día completo para Pisa y Cinque Terre juntos tenéis de sobra: media mañana para la Torre y la Piazza dei Miracoli, y una tarde para uno o dos pueblos de Cinque Terre. Para Roma, calculad al menos dos días completos si queréis entrar al Vaticano, a San Pedro y el Coliseo con calma. Nosotros lo hicimos en poco más de 36 horas para Pisa y Cinque Terre, más dos días para Roma, y nos dio tiempo a lo esencial de los tres. Más arriba tenéis lo que añadiríamos con más días en cada destino. Una semana para ver con calma todo sería ideal.

¿Cómo se llega de Pisa a Cinque Terre? En tren, siempre en tren. Desde Pisa Centrale hay trenes directos a La Spezia Centrale (entre 1h y 1h15), y desde ahí el Cinque Terre Express conecta los cinco pueblos en pocos minutos entre sí.

¿Cuál es el mejor pueblo de Cinque Terre para ver el atardecer? Para nosotros, Riomaggiore. Sus miradores y las rocas junto al puerto dan directamente al mar abierto, así que el sol se mete literalmente en el agua delante de vosotros.

¿Es necesario reservar la entrada a la Torre de Pisa con antelación? Sí, sobre todo si vais en temporada alta o fin de semana. Las reservas se abren 20 días antes de la visita y los horarios de mañana y atardecer vuelan en pocos días.

¿Qué es la Luminara di San Ranieri? Es la fiesta del patrón de Pisa, que se celebra cada 16 de junio por la tarde-noche. La ciudad apaga el alumbrado normal y coloca más de 70.000 velas a lo largo del Arno, dibujando con luz los contornos de los edificios, con fuegos artificiales para cerrar la noche.

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¿Habéis estado en Pisa o en Cinque Terre? ¿Cuál es vuestro pueblito favorito de los cinco? Contádnoslo en los comentarios 👇

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