Los Dolomitas en 5 días: lo que aprendimos viajando en camper por el norte de Italia
Hay paisajes que ves en fotos y piensas "algún día". Los Dolomitas llevaban mucho tiempo en nuestra lista. Cuando por fin arrancamos la camper en Venecia con la compra de la semana hecha y el GPS puesto rumbo al norte, nos dimos cuenta de que "algún día" había llegado.
Cinco días después, entendimos por qué este sitio es tan icónico. Sin embargo desde el día 1 ya valdrá la pena.
El primer lago y una lección sobre el tiempo
El Lago di Carezza fue nuestra primera parada. Turquesa, rodeado de pinos, con las montañas reflejándose en el agua cuando el cielo lo permite. El sendero es corto y fácil, casi todo el mundo puede hacerlo, y el lago está literalmente al lado de la carretera. Lo que nadie te avisa es que el clima en los Dolomitas cambia sin pedir permiso. Nosotros llegamos con sol y en veinte minutos el cielo se cerró. Conclusión: aprovecha cada minuto despejado como si fuera el último.
Esa noche dormimos ya en el Parkplatz Zanser Alm, para tener la ruta del día siguiente a pie de camper. La verdad que pasamos algo de frío, éramos 4 personas y estos primeros días el clima era bastante adverso, incluso nos nevó pero nada nos impidió disfrutar ni quitarnos la emoción.
El día que nevó y subimos igual
Amanecimos en Zanser Alm con nieve. No el tipo de nieve bonita y fotogénica de las postales, la nieve húmeda y horizontal que te entra por el cuello de la chaqueta. Pero las vistas desde el parking ya eran suficiente argumento para salir.
Hicimos la ruta al Refugio Odle. Unas 3-4 horas dependiendo de cuánto te pares a mirar y nosotros nos paramos bastante. Los picos de las Odle emergen entre nubes de una forma que no tiene mucho sentido hasta que lo ves en persona. Al volver, con la ropa mojada y los pies fríos, el restaurante junto al parking nos recibió con un té caliente que supo a gloria. La ruta es sencilla pero con nieve se vuelve algo complicada, sin embargo las vistas no decepcionan y debes estar atento a cuando se despejen los picos. Aquí pudimos volar el dron.
Después cogimos la camper y nos fuimos recorriendo el Val di Funes. La Iglesia de San Giovanni, esa postal perfecta de capilla blanca con prado verde y montañas al fondo, la vimos desde el mirador antes de llegar, gratis y sin colas, aunque aparcar cerca requiere paciencia y dar alguna vuelta por Santa Magdalena, que dependiendo la época tardarás poco o mucho. A nosotros nos costó poco tiempo encontrar sitio y tampoco tardamos tanto, más era ver esta iglesia tan icónica y ya está.
Terminamos el día en Alpe di Siusi, el prado alpino más grande de Europa. No nos dio tiempo de hacer trekking, pero quedarse parado mirando esa pradera inmensa con los picos alpinos de fondo es ya de por sí suficiente razón para haber parado. Aprovechamos para hacernos fotos, volar el dron nuevamente, ver el atardecer y prepararnos para dormir.
El día de los pasos de montaña
El tercer día fue uno de los más bonitos.
Empezamos en el Passo Gardena, a 2.136 metros. Por aquí pasa la Maratón de los Dolomitas, esa carrera ciclista que aparece en documentales y te hace preguntarte cómo es posible que alguien suba eso pedaleando. Las Pizes de Cir al fondo hacen de este paso uno de los puntos más fotogénicos de la ruta. Pudimos sacar fotos de postal, disfrutamos mucho de los paisajes y de algún animalito que jugueteaba por ahí también.
Luego Sottoguda, un pueblito de casas de madera que parece que el tiempo se ha detenido en algún punto del Tirol, y Alleghe, con su lago y el Monte Civetta vigilando desde atrás. Alleghe parece sacado de una postal navideña, en la época que fuimos (Mayo) el invierno no terminaba aun y el pueblo estaba bastante vacío.
La segunda parte del día: Passo Giau, con el Monte Nuvolau dominando el horizonte, y al caer la tarde Cortina d'Ampezzo. Cortina es elegante, cuidada, con tiendas bonitas y restaurantes donde comer bien. Dormimos allí aprovechando que el parking de noche era gratuito. Una de esas ventajas de la camper que no tienen precio.
Recuerda que el encontrar sitio para aparcar la camper puede ser más o menos fácil según la época. Hay camping específico pero por ser temporada baja no estaba abierto.
El día que más va a costar olvidar
El cuarto día lo teníamos con ganas desde el principio: Lago di Braies y Tre Cime di Lavaredo. Salimos de Cortina antes del amanecer.
El Lago di Dobbiaco, en el camino, con un poco de niebla matutina, tenía algo de irreal. Paramos cinco minutos y seguimos.
Llegamos a Braies antes de las 8. Eso es importante. A esa hora, las barcas de madera todavía están atadas junto al embarcadero, hay poca gente, y la luz hace cosas con el agua que no tienen sentido, cambia constantemente el paisaje. Si queréis alquilar una barca tenéis que esperar a las 9 y hacer fila si no llegas temprano, cuesta 50€ por 45 minutos. La ruta circular alrededor del lago dura poco más de una hora y merece mucho la pena.
Después, Tre Cime di Lavaredo. El acceso al parking del Refugio Auronzo estaba cerrado cuando llegamos, así que dejamos la camper cerca del Lago Antorno y la ruta se alargó. Seguimos el sendero 101 hacia el Refugio Locatelli, pasando por la Capilla degli Alpini y el Refugio Lavaredo. Cuando la cara norte de las Tres Cimas apareció ante nosotros, esas tres torres de roca que salen del suelo como si alguien las hubiera clavado ahí, entendimos por qué son el símbolo de los Dolomitas. El clima tampoco ayudó mucho porque hicimos la ruta con nieve y no pudimos dar el giro completo, sin embargo siempre merece la pena.
Volvimos agotados. Dormimos en Cortina. Sin cenar demasiado.
El último día y el lago que el hielo se quedó
Para el último día teníamos reservado el Lago di Sorapis, considerado uno de los trekkings más bonitos de los Dolomitas. El lago es de ese color azul turquesa que parece editado. Le teníamos muchas ganas.
El lago estaba congelado. El camino también. No teníamos el equipo para eso, entonces por seguridad decidimos cambiar de plan.
Y aquí va el consejo más honesto que podemos daros: consultad el estado de las rutas antes de salir, especialmente en temporadas de transición. Los Dolomitas son preciosos en cualquier época, pero hay rutas que dependen mucho de las condiciones del día.
Lo que sí hicimos fue encontrar rápidamente una alternativa en la misma zona: la ruta al Refugio Son Forca, saliendo desde el Passo Tre Croci. Durante toda la subida tienes el Pico Cristallo a 3.221 metros mirándote. Arriba hay un lago pequeño y una zona de descanso con bancos donde paramos a comer y a no pensar en nada. Fue exactamente lo que necesitábamos.
Esa tarde devolvimos la camper en Venecia y nos quedamos el último día en la ciudad de los canales. Parece que el viaje tiene más de 5 días pero créenos que harán falta días y fuerzas para explorar todo lo que puedes ver allí.
💡 Consejos de Pedro y Karyna
🚐 El transporte La camper nos dio una libertad que con hotel no hubiéramos tenido. Poder dormir justo donde íbamos a hacer la ruta del día siguiente, ajustar el plan según el clima, cocinar nuestra propia comida , todo eso cambia el viaje. Si no queréis camper, el coche de alquiler es la mejor alternativa: los Dolomitas son muy grandes y el transporte público no llega a todos los sitios.
✈️ Cómo llegar Hay hasta 6 aeropuertos cerca: Venecia (Marco Polo o Treviso), Verona, Bérgamo, Milán y Bolonia. Nosotros volamos a Treviso porque allí recogimos la camper. Activad alertas en Skyscanner o Google Flights desde vuestra ciudad para pillar el mejor precio.
🅿️ El tema del parking Los precios varían mucho. Algunos gratuitos (Passo Tre Croci), otros de pago (Braies: 7€ coche / 11€ camper; Zanser Alm: 8€ / 25€). Lleváis efectivo siempre. Y si vais en camper, aprovechar los parkings de noche cuando no hay control es una ventaja que no conviene ignorar.
🌦️ El clima, en serio Llevad ropa para todo: sol, lluvia, viento y nieve. En el mismo día. Y consultad el estado de las rutas antes de salir — especialmente si vais en temporadas de transición como nosotros.
📅 Cuándo ir De mayo a septiembre es la mejor época para senderismo. El verano es lo más recomendable aunque hay más gente. Si os gusta el esquí, entre diciembre y marzo tenéis más de 1.200 km de pistas con el dominio Dolomiti Superski.
⏱️ Cuánto tiempo necesitáis Con 5-7 días veis lo esencial. Para explorar de verdad, volved. Los Dolomitas son de esos sitios que merecen más de una visita.
Los Dolomitas no son un destino fácil de definir después de haberlos vivido. Son demasiados paisajes distintos, demasiados momentos que no encajan en una sola descripción. Las rocas que cambian de color según la hora, los lagos que parecen mentira, los pueblos con siglos de historia mezclados con estaciones de esquí de primer nivel.
Italia es uno de nuestros países favoritos. Y el norte de Italia, con los Dolomitas, confirma por qué cada vez que volvemos nos cuesta más marcharnos.
¿Habéis estado? ¿Tenéis alguna ruta que no nos podemos perder en el próximo viaje? Dejádnosla en los comentarios. 👇