Bioparc Valencia en una tarde: gorilas, lémures y una jirafa que nunca dio la cara

Unas dos horas y media. Eso es lo que tuvimos para recorrer el Bioparc Valencia, desde las 16:00 hasta el cierre a las 18:30, y nos dio para ver casi todo el parque sin pararnos a comer ni a sentarnos. Si os preguntáis qué ver en el Bioparc: gorilas, chimpancés, lémures, rinocerontes y elefantes, todo repartido en zonas que recrean distintos rincones de África. Eso sí, no todos los animales tienen ganas de salir a saludar.

Vivimos en Valencia y el Bioparc llevaba tiempo en nuestra lista de pendientes. De esos planes que tienes al lado de casa y nunca encuentras el día. Hasta que una tarde dijimos: hoy.

Fuimos con muchas expectativas. Algunas se cumplieron con creces. Otras se quedaron escondidas detrás de una roca.

📋 Qué vas a encontrar en este post

  1. Llegar al Bioparc: parking y Parque de Cabecera

  2. Primera parada: el gorila que nos dejó sin palabras

  3. La sabana: rinocerontes, elefantes y una jirafa invisible

  4. Leonas, cebras, búfalos y el hipopótamo que no salió

  5. Lémures y chimpancés: lo más divertido de la tarde

  6. ¿Merece la pena el Bioparc Valencia?

  7. Consejos de Pedro y Karyna

  8. Preguntas frecuentes

Bioparc Valencia: información práctica

⏰ Horario Abre a las 10:00. Cierra entre las 17:00 y las 20:00 según la época del año. Se puede entrar hasta una hora antes del cierre.
🎟️ Entradas Adultos (13 a 64 años) desde 29,50 - 30 €
Niños (4 a 12) desde 19,90 €
Mayores de 65 desde 23,50 €
Menores de 4 gratis
🚗 Parking Bajo la entrada, 7 € como máximo hasta 10 horas. Vehículos de hasta 2,10 m.
🚌 Transporte Bus EMT 98 y 99 (paran en la puerta)
Metro líneas 3, 5 y 9 (parada Nou d'Octubre)
⏱️ Tiempo necesario 2 h 30 min como mínimo; lo ideal son 3 o 4 horas.
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Llegar al Bioparc: parking y Parque de Cabecera

Fuimos en coche y lo dejamos en el parking del propio Bioparc, que está justo debajo de la entrada. Cero vueltas buscando sitio, cosa que se agradece en Valencia.

Si no vais en coche, tampoco hay drama. El parque está muy bien conectado con transporte público: los buses de la EMT 98 y 99 paran en la puerta y el metro os deja en Nou d'Octubre, a unos diez minutos andando.

El Bioparc está pegado al Parque de Cabecera, al final del antiguo cauce del Turia. Y la verdad es que el entorno ya merece la pena por sí solo: lago, zonas verdes y gente paseando. Si vais con tiempo, daos una vuelta antes o después.

Las entradas las compramos por GetYourGuide y entramos sin ningún problema. Enseñamos el móvil y para dentro.

Primera parada: el gorila que nos dejó sin palabras

Nada más entrar tiramos hacia la derecha. No había un motivo especial, simplemente fue la dirección que nos salió.

Y ahí llegó lo mejor de toda la visita. El gorila.

Es difícil explicar lo que se siente al tenerlo delante. El tamaño, la calma con la que se mueve, la forma de mirar. Nos quedamos un buen rato observándolo y ninguno de los dos tenía prisa por seguir. Si solo pudiéramos recomendaros una zona del Bioparc, sería esta.

Un detalle que nos gustó mucho: no hay barrotes a la vista. Los recintos están diseñados para que parezca que estás dentro del hábitat del animal, con vegetación, rocas y cristaleras enormes. Es lo que el parque llama zooinmersión, y funciona.

Siempre hemos sido resistentes a los zoos, porque sin duda creemos que los animales merecen un espacio muy considerable que claramente no pueden tener en en este tipo de lugares, sin embargo, detrás también hay animales rescatados y campañas de conservación de especies. Consulta siempre el beneficio que provee el zoológico que visites.

La sabana: rinocerontes, elefantes y una jirafa invisible

Seguimos hacia la zona de la sabana africana y el siguiente en aparecer fue el rinoceronte. Otro momento de quedarnos mirando con la boca abierta. Es enorme y está mucho más cerca de lo que te esperas.

Por el camino también vimos cocodrilos, muy quietos y muy a lo suyo, como cabe esperar de un cocodrilo.

Los elefantes fueron otra de las partes más bonitas. Verlos moverse juntos por la sabana, con el paisaje africano recreado detrás, te hace olvidar por un momento que estás en mitad de Valencia.

Y luego estaba la jirafa. O mejor dicho, no estaba. La buscamos por todas partes y no hubo manera. Fue de las cosas que más ilusión nos hacía ver y nos quedamos con las ganas.

Leonas, cebras, búfalos y el hipopótamo que no salió

En la zona de los leones vimos a las leonas tumbadas, tranquilas, con esa cara de no tener nada que demostrar. El león macho, en cambio, decidió que esa tarde no estaba para visitas. Estaba escondido y no conseguimos verlo.

Las cebras sí estaban, y los búfalos también. El hipopótamo, no. Otro que se quedó en su casa.

Aquí aprendimos algo importante: en el Bioparc los animales no salen cuando tú quieres, sino cuando ellos quieren. Es parte de la gracia del concepto, pero si vais con una lista de animales imprescindibles, mentalizaos de que alguno puede fallar.

Lémures y chimpancés: lo más divertido de la tarde

Hacia el final del recorrido llegamos a la zona de Madagascar, la de los lémures. Nos pareció súper interesante. Se mueven rapidísimo, saltan de un lado a otro y no paran ni un segundo.

Pero lo que más nos hizo reír fueron los chimpancés. Nos quedamos un rato viendo cómo interactuaban entre ellos: cómo se buscaban, se empujaban, se acercaban unos a otros. Son tan parecidos a nosotros que da un poco de vértigo. Hubo momentos en los que parecía que estábamos viendo a un grupo de amigos discutiendo quién paga la cuenta.

Durante toda la visita no paramos casi nada. Sabíamos que a las 16:00 entrábamos con el tiempo justo hasta el cierre, así que fuimos a buen ritmo. Lo único que hicimos fue comprar agua, que hay en muchos puntos del parque. También hay varios bares, restaurantes y tiendas de souvenirs por el camino, por si queréis hacer una pausa más larga que la nuestra.

¿Merece la pena el Bioparc Valencia?

Para nosotros, sí. Salimos con una sensación un poco agridulce por no haber visto ni la jirafa ni el león macho, pero el gorila, el rinoceronte, los elefantes y los chimpancés compensaron con creces.

Lo que sí haríamos distinto es la hora. Ir por la tarde tiene su lógica, porque cuando baja el calor algunos animales salen más. Pero también es cierto que, después de todo el día, muchos están cansados. Nos recomendaron ir por la mañana, cuando todavía no aprieta el sol y los animales están más activos. Y con más margen, sin ir con el reloj en la mano.

La próxima vez, mañana temprano. Y a ver si la jirafa se anima.

💡 Consejos de Pedro y Karyna

⏰ Mejor por la mañana Nosotros fuimos a las 16:00 y nos fue bien, pero nos quedamos con la sensación de ir con prisa. El parque abre a las 10:00 y a primera hora los animales están más activos y hace menos calor. Además, se puede entrar hasta una hora antes del cierre, que cambia según la época del año.

🎟️ Entradas online Compramos las nuestras por GetYourGuide [Entradas BIOPARC] y entramos sin colas ni complicaciones. El precio varía según la fecha: la general (13 a 64 años) sale desde unos 29,50 € y la reducida (4 a 12 años y mayores de 65) desde unos 23,50 €. Los menores de 4 entran gratis.

🚗 Parking o transporte público El parking del Bioparc está debajo de la entrada y cuesta unos 7 € como máximo hasta 10 horas. Si vais en transporte público, los buses 98 y 99 de la EMT paran en la puerta y el metro (líneas 3, 5 y 9) os deja en Nou d'Octubre.

💧 Agua sí, comida no No se puede entrar con comida ni bebida, solo con agua en botella de plástico. Dentro hay muchos puntos donde comprar agua y varios restaurantes.

🦒 Rebajad expectativas con algunos animales Los recintos son grandes y los animales tienen sitio para esconderse. Nosotros nos quedamos sin ver la jirafa, el león macho y el hipopótamo. Tomáoslo con calma y dad una segunda vuelta si os da tiempo.

🚪 No se puede salir y volver a entrar Una vez fuera, la visita se acaba. Si queréis comer fuera o pasear por el Parque de Cabecera, hacedlo antes o después.

Qué ver cerca del Bioparc

El Bioparc está en un extremo del Jardín del Turia, así que es fácil combinarlo con otros planes por la ciudad. Justo al lado tenéis el Parque de Cabecera, con su lago y sus zonas verdes, y desde ahí podéis bajar por el antiguo cauce andando o en bici.

Si queréis completar el día, en el otro extremo del Turia está la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Y si os quedáis con ganas de más planes, aquí tenéis nuestra selección de museos que visitar en Valencia y nuestros planes para el verano en Valencia y alrededores.

❓ Preguntas frecuentes

¿Qué animales hay en Bioparc Valencia? Más de 70 especies de África repartidas en zonas como la sabana, el bosque ecuatorial y Madagascar. Nosotros vimos gorilas, chimpancés, lémures, rinocerontes, elefantes, leonas, cebras, búfalos y cocodrilos.

¿Dónde aparcar en Bioparc Valencia? En el parking subterráneo del propio Bioparc, justo bajo la entrada. Cuesta unos 7 € como máximo hasta 10 horas y admite vehículos de hasta 2,20 m de altura.

¿Cómo llegar a Bioparc Valencia? En coche por la Avenida Pío Baroja, en bus EMT (98 y 99 paran en la puerta) o en metro (líneas 3, 5 y 9, parada Nou d'Octubre). También se llega andando o en bici por el antiguo cauce del Turia.

¿Cuándo cierra el Bioparc Valencia? Depende de la época del año. En otoño e invierno suele cerrar sobre las 18:00 y en primavera y verano alarga hasta las 20:00. El día que fuimos cerraba a las 18:30. Se puede entrar hasta una hora antes del cierre.

¿Cómo conseguir 2x1 en Bioparc Valencia? No es habitual. El parque lanza promociones puntuales, como el descuento del pase de tarde en verano, así que lo mejor es revisar su web antes de comprar. Familias numerosas, monoparentales y menores de 25 suelen tener descuento.

¿Dónde comer en Bioparc Valencia? Dentro hay varios restaurantes y cafeterías, algunos con vistas a la sabana. Nosotros no comimos allí porque íbamos justos de tiempo.

¿Habéis estado en el Bioparc? ¿Vosotros sí que conseguisteis ver la jirafa? Contádnoslo en los comentarios 👇

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